▲ Formato soporte de mesa · se imprime sin soportes

Soporte QR para la carta de tu restaurante

El clásico de mesa, con la cara inclinada para leerlo cómodamente desde la silla. La herramienta ya viene en formato soporte: pega el enlace de tu carta y descarga el 3MF con los dos colores dentro.

La herramienta

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Se abre ya puesto en este formato y este tamaño, listo para escribir tu enlace. Gratis, sin registro y sin que nada salga de tu navegador.

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Ficha rápida

FormatoSoporte de mesa, con la cara inclinada hacia arriba
Tamaño recomendado70 mm de ancho
Por qué se imprime sin soportesla cara inclinada mira hacia arriba, no hay voladizos
MaterialPLA mate — se limpia con un paño y el brillo no estorba
Dónde colocarloen la mesa, a la vista desde la silla: se lee desde unos 70 cm
Caben por placaseis o siete en una bandeja de 25 × 25 cm

Por qué un soporte impreso y no una pegatina

La pegatina de la carta digital dura lo que dura el primer camarero que pasa un trapo con desengrasante. Se despega por las esquinas, se raya y a los dos meses hay que reponerlas todas. Un soporte impreso en 3D se limpia como un vaso, no se despega porque no está pegado, y si uno se pierde imprimes otro esa misma tarde sin pedir nada a ninguna imprenta. Además ocupa su sitio en la mesa: la gente lo ve, y eso es media batalla.

La inclinación importa

El soporte está diseñado con la cara del código inclinada hacia arriba, no vertical. Hay dos razones. La primera es que un cliente sentado mira la mesa desde arriba, y un código vertical le obliga a agacharse o a coger el soporte con la mano. La segunda es de impresión: con esa inclinación la pieza se imprime sin soportes, lo que significa menos plástico, menos tiempo y ninguna marca fea al retirarlos.

Qué enlace poner (esto es lo que más se falla)

No pongas el enlace largo que te da tu plataforma de cartas. Dos motivos: es feo y, sobre todo, cuanto más largo el enlace, más pequeños los cuadraditos y peor se escanea. Usa tu propio dominio con una dirección corta —algo tipo tudominio.com/carta— y apunta esa dirección a donde quieras. La ventaja de verdad viene después: el día que cambies de plataforma de cartas, cambias a dónde apunta esa dirección y no tienes que reimprimir ni un solo soporte. Si imprimes el enlace de la plataforma y un año después te cambias, tiras todos los soportes a la basura.

Cuántos hacer y de qué tamaño

Uno por mesa, más dos o tres de repuesto: se caen, se los llevan y desaparecen. Con 70 mm de ancho —el tamaño con el que se abre esta página— se lee sin acercar el móvil y no estorba en una mesa de dos. Para mesas grandes o barras altas, sube a 90 o 100 mm. Pon el nombre del local en relieve debajo del código: cuesta lo mismo imprimirlo y el soporte deja de parecer genérico.

Material y acabado

PLA o PETG mate. El mate no es una cuestión de gusto: el plástico brillante refleja la luz de los focos del local justo encima del código y hay móviles que dejan de leerlo. Si el soporte va a estar en una terraza al sol, PETG, que el PLA se reblandece. Altura de capa de 0,2 mm es más que suficiente.

A dónde debe llevar el código: el error que arruina la carta digital

Aquí es donde más locales se equivocan, y no tiene nada que ver con la impresión. El código lleva a un PDF, y un PDF en un móvil es una experiencia penosa: se abre en un visor aparte, sale diminuto, hay que hacer pellizco para leer cada plato y el cliente se rinde a los diez segundos.

Lleva a una página web normal, aunque sea sencilla. Si no tienes web, sirve una página de tu sistema de reservas, una entrada de tu blog o incluso una nota pública, con tal de que el texto se ajuste solo al ancho del móvil. La prueba es fácil: ábrelo en tu teléfono y mira si puedes leer un plato sin ampliar nada. Si no puedes, tu cliente tampoco.

Segunda trampa: que el enlace cambie. Si la dirección de tu carta lleva una fecha o un número de versión —algo del estilo carta-otono-2026.pdf— el día que la actualices todos los soportes impresos dejan de funcionar. Usa una dirección fija y cambia lo que hay detrás. Esa es justamente la ventaja de la carta digital, y se pierde por un descuido al nombrar un archivo.

Cuántos soportes necesitas y dónde van

Uno por mesa es lo ideal, pero no siempre hace falta. En mesas de dos o cuatro, uno en el centro llega a todos. En mesas largas de ocho o diez, pon dos, uno en cada mitad: si el soporte queda a más de un brazo de distancia, la gente no se levanta a por él y acaba pidiendo la carta de papel.

La altura importa más de lo que parece. El soporte está diseñado con la cara inclinada hacia arriba precisamente para que se lea desde una silla, sin cogerlo. Si lo pones plano sobre la mesa o pegado a la pared, pierdes esa ventaja y el cliente tiene que levantarlo.

Y déjalo donde no estorbe al servicio: si va en el centro y ahí es donde se deja el pan o las bebidas, acabará en el borde de la mesa o en el suelo. El sitio que mejor funciona suele ser pegado al salero o al servilletero, donde ya hay un pequeño conjunto de cosas que nadie mueve.

Limpieza: por qué esto gana al papel y al plástico plastificado

Una carta plastificada se limpia mal: el líquido se mete por los bordes, el plástico se pone turbio y a las pocas semanas se ve sucia aunque la limpies. Una pegatina en la mesa se despega por una esquina y acumula mugre debajo.

Un soporte impreso en PLA o PETG se limpia como un vaso: paño húmedo, agua y jabón, y a seguir. Lo que hay que evitar es el lavavajillas y el agua muy caliente, sobre todo con PLA: por encima de unos sesenta grados empieza a reblandecerse y puede deformarse. Con PETG tienes bastante más margen, pero tampoco es plan.

Si el local usa desinfectantes con alcohol entre servicios, no hay problema con ninguno de los dos materiales. Eso sí, usa filamento mate: además de leerse mejor, disimula las marcas de dedos mucho mejor que uno brillante.

Cuándo conviene numerar las mesas

Si tu sistema de pedidos distingue de qué mesa viene cada comanda, cada soporte necesita su propio enlace —algo como tucarta.com/carta?mesa=7— y entonces sí o sí vas a generar uno distinto por mesa.

Si solo quieres que el camarero identifique la mesa de un vistazo, basta con el número en relieve y el mismo enlace para todos. Es más barato, más rápido de generar y más fácil de reponer cuando se te rompa uno.

Última actualización: 23 de septiembre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Se puede limpiar con desengrasante?

Sí. El PLA y el PETG aguantan la limpieza habitual de sala con un paño húmedo y jabón. Evita el alcohol puro y los estropajos abrasivos, que dejan el plástico mate rayado y con el tiempo pueden afectar a la lectura.

¿Qué pasa si cambio la carta o de plataforma?

Si imprimiste tu propio dominio corto, nada: cambias a dónde apunta esa dirección y todos los soportes siguen valiendo. Por eso conviene no imprimir nunca el enlace largo de la plataforma directamente.

¿Se lee bien desde la silla?

Sí, la cara va inclinada precisamente para eso. Un código vertical obliga al cliente a agacharse o a coger el soporte; este se lee apuntando desde arriba, como se mira una mesa.

¿Cuántos necesito?

Uno por mesa más dos o tres de repuesto. Se caen y desaparecen más de lo que uno piensa, y reimprimir uno cuesta unos céntimos de filamento.

¿Y si no tengo carta digital?

Puedes apuntar el código a cualquier cosa que ya tengas: un PDF de la carta subido a tu web, tu perfil de Google donde salen las fotos y el menú, o incluso tu Instagram. Lo importante es que la dirección sea corta y que puedas cambiar su destino sin reimprimir.

Otras guías

La misma herramienta, explicada para cada uso.

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